Las sales de Epsom son uno de esos ingredientes clásicos que llevan décadas usándose para el cuidado del cuerpo — y hay buenas razones para eso.
¿Qué son las sales de Epsom?
Son sulfato de magnesio en forma cristalina, conocidas desde hace mucho tiempo por su capacidad para aliviar dolores musculares y reducir la inflamación. Tradicionalmente se disuelven en agua caliente para baños relajantes.
Beneficios para tu piel
Además de relajar los músculos, las sales de Epsom ayudan a suavizar la piel y a disminuir el estrés y la tensión acumulados. Combinadas con un exfoliante, potencian el efecto: mientras retiras células muertas, tu piel también se relaja.
Por qué las usamos en Mojito Slush
Nuestro Exfoliante Mojito Slush combina sales de Epsom con menta fresca y herbal, aceite de semilla de girasol y notas de eucalipto. El resultado es un exfoliante de textura suave, ideal para relajarte mientras cuidas tu piel — perfecto para usar con más frecuencia que un exfoliante más abrasivo.
Cómo usarlo
Aplica en piel húmeda con movimientos circulares suaves, enjuaga con agua. Ideal 1-2 veces por semana.
¿Buscas algo distinto?
Si prefieres una exfoliación más profunda con otros beneficios, conoce nuestro Exfoliante Espresso Shot, a base de café molido — mejora la circulación y deja la piel especialmente radiante. Aquí te contamos cuál elegir según tu piel.

