Una de las dudas más comunes que recibimos es sobre la diferencia entre un acondicionador normal y una mascarilla capilar. Aquí te lo explicamos, junto con la frecuencia ideal de uso.
¿En qué se diferencia de un acondicionador?
El acondicionador es un paso de mantenimiento diario, con una fórmula ligera pensada para desenredar y suavizar rápido. La mascarilla capilar, en cambio, es un tratamiento intensivo: se queda más tiempo en el cabello y penetra más profundo para reparar el daño acumulado.
¿Cada cuánto debo usarla?
Lo ideal es una o dos veces por semana, dependiendo de qué tan dañado o reseco esté tu cabello. Si usas herramientas de calor con frecuencia o tienes el cabello químicamente tratado, puedes acercarte a las dos veces.
¿Cómo se aplica?
Aplica una capa moderada de medios a puntas en cabello seco (no mojado), y déjala reposar de 15 a 20 minutos antes de entrar a bañarte. Retira con agua y tu shampoo habitual.
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